julio 02, 2011

Estrella de quarks

Algo tienen esos ojos
Que suspira iridiscencia:
Hadrones de trazo rojo
Y de azules transparencias
Titilante hidrogenado
Turista de supernovas
Tras el velo del olvido
Escondes la luz que robas
Dueño de misterio eterno
Que murmura en la distancia
Eres nebuloso infierno
De neutrones y aeromancia
Cuando nadie te ve, artero
Con vapores del espacio
Exótico forastero
Edificas tu palacio
Huésped de Schedar y Junio
De seis sabores y formas
Evocas al plenilunio
Encantado de inocencia

abril 07, 2011

Etérea disociación

Coautoría con Ralph Barrett :)

No puedo recordar cuándo fue la ultima vez que he olvidado.

Quizá fue esa mañana parda cuando cerramos los ojos. Y aún así, con la mirada interrumpida, percibíamos el camino entrelazado en nuestras manos.

Mirábamos el rocío cautivo en fibras de pastizales, también olvidados, caminando sin rumbo, sin ojos, sin pasado.

Dábamos pasos caóticos, pero los dábamos juntos...
¿Acaso el otoño dejó caer sus doradas hojas sobre el vacío sin memoria? Quizá, fue nuestro vacío el que dejó caer las memorias junto a las hojas en el otoño.

Habrá sonidos lejanos, y destilado de sonrisas.. que algún día resultarán familiares a otro, que no sea nuestro pasado. Y cuando el pasado acepte su nombre y nosotros su distancia, entonces y solo entonces, alguien más sabrá de mi sonrisa.

marzo 17, 2011

Pesadilla en crimen

Veo las calles pasar a mi lado. Veo resplandores rojos cada vez que al dar un paso la sangre de mi mano derecha se adelanta a mi cuerpo.

Van quedando restos de gabardina azul en el asfalto húmedo, con lo que mis intentos por huir se vuelven vanos.

El aire ya hace falta a mis pulmones cansados y la lluvia sigue cayendo sobre mi cabeza para indicar que el tiempo no se ha detenido. Resbala por los hombros, hiela mis heridas, entume estas las piernas que aunque quieren seguir han dejado de correr.

Comienzo con cada gota a rememorar imágenes, una tras otra. Lentamente cobran vida, me gritan los sonidos del momento: aquel maullido, aquel grito de horror y angustia humana. La sangre: el silencio de los maullidos, el tormento de los sollozos.

Recuerdo con claridad mi estupefacción, mi letargo. Recuerdo mi despertar agitado y la pesadilla que me hiciera salir a la calle esta noche. Las manos que estiraron cada segundo para prolongar mi agonía culposa. Las manos nerviosas sujetas a estos brazos que trataron de protagonizar el heroísmo de evitar el dolor gatuno que en un instante apareció en mi mente como presagio de muerte.

Recuerdo cada segundo de la persecución posterior.

Veo venir al mismo hombre que minutos antes aullara con pasión y enojo al observar a su mascota en temidas manos ajenas. Escucho que me llama, que me alcanza. Que golpea mis piernas. Escucho de nuevo ese maullido casi suplicante que antes retumbara entre mis brazos y mi abdomen.El pequeño gato escapa de entre los pliegues de mi gabardina y huye a una esquina segura.Yo recibo más injurias, más patadas, con más fuerza cada vez.

Veo en mi recuerdo la red que parecía estar tejida de espinas dirigiéndose hacia el cuello del animal, palabras ininteligibles, ojos asustados e indefensos. La similitud del terror con ese mal sueño.

Me acerco, entro por debajo de la alambrada, tomo al gato y huyo saltando la reja, mi mano está siendo arañada, a causa del pánico. Sigo corriendo, ahora mi gabardina se ve destrozada poco a poco. Entiendo apenas lo que me está tratando de decir: todo es parte de una ilusión tétrica.

Señor, fue una confusión, balbuceo. Percibo más enojo. Más fonemas frenéticos por el supuesto ultraje.Ya no escucho más, el minino es libre y mis costillas rotas desangran el pulmón que perece sin procesar el casi mojado aire de alrededor, mientras leves ronroneos adormecen mis piernas en sus últimos instantes.

marzo 12, 2011

Cuando actuar no hace falta

Ya poco más que sensación
hace olvidar estos quehaceres
de cotidiana tradición
mucho deber, pocos placeres...
En cardiogramas de ficción
se lee el dolor de mis canciones
exceso azul de inspiración
desborde insano de temores
Miro alto el cielo en tu nación
y el horizonte sin colores
Miro lejano el viejo sol
Y veo tus ojos ondulantes
No aguanto más la obligación
de limitar mis emociones
suspiros de este corazón
cuyo final me corresponde.
añoro entonces la impresión
que en mi ha dejado sensatez
cobarde paranoia de prisión
sólo palabras rotas en mi aljez

marzo 04, 2011

Antimantredad I: Infatuated or pent

The hunting is over. You’ve never imagined, you’ve never dreamed about this light of being caught, or this unexpected smite.

This is the end of the race. Still you want to keep on running.

Chasing? being chased? Escaping maybe??

Beep. Beep.

Try again.