febrero 06, 2015

No me considero exigente...

Busco un hombre con buen sentido del humor. Alguien que se ría de la vida; con la capacidad de ver el genio en las cosas pequeñas y en los chistes elaborados. Alguien que me invite a reír de los errores y a aprender de ellos. Alguien que sepa ver el lado  de la desgracia. Un optimista.

Alguien que administre su inteligencia hacia sus sueños, alguien con intereses tan diversos que la vida no le alcance para concretar todos sus planes. A quien pueda cubrir con mi admiración y no hostigarlo con mi competitividad. Un equipo.

Un inconforme que suspire de hastío por la injusticia. Un hombre cariñoso. Alguien sobre cuyo hombro pueda llorar cuando la tristeza me embargue, alguien que se duela del dolor ajeno y se disponga a hacer algo bueno por otros siempre que esté en sus manos. Un caballero. Un hombre cuya fortaleza lo mantenga de pie en las situaciones más difíciles, casi en contra de su voluntad. Una contradicción.

Alguien que respete la muerte y la sabiduría de la naturaleza. Alguien que disfrute su tiempo a solas. Alguien que quiera ver el mundo. Alguien que sepa ver en los niños la inocencia y la grandeza potencial. Que admita sus debilidades y crea en el amor como un camino de enseñanza. Un ejemplo.

Alguien con una pasión desbordante por su trabajo. Alguien que no le tema al descanso ni al deber. Alguien capaz de depositar en un ser superior sus preocupaciones más profundas. Alguien humilde.

Alguien que sepa sonreír de ternura. Que sepa del respeto y la confianza. Un hombre capaz de comunicar sus emociones. Alguien que se ría de mis lágrimas sentimentales. Alguien que me abrace mientras trata de alegrarme. Un compañero.

Alguien que no sepa rendirse. Alguien con un pasado doloroso, que entienda mis heridas y me deje conocer sus cicatrices. Alguien que sepa cuándo despertar su impaciencia para hacer recapacitar a quien está a punto de rendirse. Un amigo.

Un ser sensible que aprecie el arte en todas sus expresiones. Alguien capaz de conmoverse con un cuadro o una melodía. Un cursi.

Alguien que tenga defectos, con plena conciencia de sus límites. Que no crea que lo merece todo, pero que sepa valorar lo que tiene. Alguien en quien pueda reflejarme, de quien aprender, con quien pueda mejorar, con quien pueda compartir. Alguien con quién construir intersecciones en nuestras vidas, más que una fusión alienante. Un mentor.

Alguien que no tema estar mejor, ni se aflija del trabajo que ello implica. Que no lamente el éxito ajeno. Alguien que sepa que el cambio trae vida. Alguien que no deje de aprender. 

Busco un hombre en toda la extensión de la palabra.